El bosque quemado

De tot un poc

El bosque quemado

Desolación y silencio en el bosque quemado. Árbol quemado... antes la vida habitaba en ti. ¡Cuánto has debido sufrir!

La savia hierve en sus 'venas' y ardiente sale al exterior como la lava de un volcán dejando en su cuerpo heridas como pequeños cráteres... las raíces del árbol, abrasadas, suben a la superficie de la tierra... pero solo encuentran más fuego.

Las piñas estallan como bombas incendiarias y en un último acto de supervivencia se abren y dejan caer la semilla de donde brotará la nueva vida. El árbol llora... y su lágrima refleja la desolación del bosque quemado.

Trás el incendio, todo rastro de vida queda irremediablemente aniquilado. La pregunta recorre el bosque quemado... y la respuesta hace más daño que el fuego.

Sobre la tierra negra, la vida empieza a surgir de nuevo... pero el bosque... nuestro bosque y el de nuestros hijos... aún tardará décadas en volver a ser.

El silencio en el bosque es aterrador... el silencio es muerte. Solo la luna acaricia con su luz la silueta de un bosque arrasado por los hombres y sus pequeñeces.

Adiós árbol quemado, adiós bosque negro... triste destino el de los hombres que olvidan a la Naturaleza.

De tot un poc